Crimson Desert llegó el 19 de marzo de 2026 como uno de los lanzamientos más esperados del año… y en cuestión de días se convirtió también en uno de los más polémicos. Mucho hype para lo que realmente tuvimos: lo que parecía candidato a juegazo terminó con mil críticas, problemas técnicos y bastante ruido en la comunidad. Eso sí, el estudio ha reaccionado rápido y el juego ya está en plena fase de “arreglarlo todo”.
De primeras, todo apuntaba a éxito total: más de 2 millones de copias vendidas en 24 horas. El interés estaba clarísimo.
El problema vino cuando la gente empezó a jugar de verdad. Las valoraciones no fueron malas, pero tampoco lo que se esperaba de un título tan ambicioso. Mucho comentario de “podría ser increíble, pero…”.
Y ese “pero” se repite bastante.
Los principales problemas no eran tanto gráficos (que son top), sino de sensaciones jugando:
A esto se sumaron fallos técnicos y problemas conocidos reconocidos por el propio estudio. Vamos, un juego con potencial, pero que no estaba del todo fino al salir.
Aquí es donde la cosa se complicó de verdad.
Por un lado, el juego no funcionaba en gráficas Intel Arc, y esto no se dejó claro hasta el lanzamiento. Resultado: gente que no podía jugar y cabreo importante. La solución inicial fue básicamente pedir reembolso, lo cual no ayudó nada a la imagen del estudio.
Por otro lado, también hubo polémica por contenido generado con IA que no se había comunicado. Pearl Abyss terminó pidiendo disculpas, pero el daño ya estaba hecho.
Los días posteriores al lanzamiento han sido bastante movidos:
La típica sensación de “esto necesitaba un poco más de tiempo en el horno”.
Pero Pearl Abyss no se quedó de brazos cruzados. En pocos días empezaron a lanzar parches bastante enfocados en lo que la gente estaba pidiendo.
Y eso, hoy en día, marca la diferencia.
Las actualizaciones más recientes han ido bastante al grano:
Además, han dicho que están trabajando en el soporte para Intel Arc, corrigiendo uno de los mayores errores iniciales.
Ahora mismo, Crimson Desert está en ese punto interesante en el que puede ir hacia arriba… o quedarse a medio camino.
Lo bueno:
Lo no tan bueno:
Crimson Desert ha pasado en una semana por todas las fases posibles: hype, golpe de realidad y de remontada. Algunos gamers ya han avanzado mucho y están notando cómo evoluciona. No es un desastre, pero tampoco el juegazo que muchos esperaban… al menos de momento.
La clave ahora es clara: si Pearl Abyss sigue mejorándolo al ritmo actual, puede convertirse en uno de esos juegos que empiezan regular y acaban siendo muy recomendables. Si no, se quedará como otro gran “lo que podría haber sido”.
Si aún estás dudando si hacerte con él, no te pierdas a IlloJuan jugando y decide por ti mismo. Eso sí, ¡siempre con tus snacks de la gama ElPozo King Upp!