Hablar de Resident Evil es hablar de una de las franquicias más importantes de los videojuegos. No solo porque arrancó en 1996 y ayudó a definir el survival horror moderno, sino porque ha sabido cambiar una y otra vez sin desaparecer en el intento. A día de hoy, la serie supera los 183 millones de unidades vendidas y en 2026 ha celebrado su 30º aniversario, algo que muy pocas sagas pueden decir.
El primer Resident Evil salió en marzo de 1996 y Capcom lo presenta como el inicio de una fórmula que terminó estableciendo el género survival horror. La idea era simple, pero potentísima: explorar, administrar recursos, resolver puzles y sobrevivir con la sensación constante de que algo iba a salir mal en cualquier pasillo. Ese arranque, que hoy parece casi normal, en su momento pegó muy fuerte porque mezclaba miedo, escasez y tensión de una forma poco habitual en consola.
Desde el principio no buscó solo meter monstruos en pantalla. La munición escasa, las puertas que tardaban una eternidad en cargar, los pasillos silenciosos y ese famoso zombi girando la cabeza formaron una identidad que todavía hoy sigue asociada a Resident Evil.
Después del primer golpe llegó la consolidación. Resident Evil 2 tiene como año de lanzamiento original 1998, y Resident Evil 3: Nemesis, 1999. En muy poco tiempo, la saga de Resident Evil se convirtió en algo muy grande: ya no era solo una mansión maldita, sino todo un universo con ciudades infectadas, corporaciones sin escrúpulos y personajes que se quedaron grabados para siempre, como Leon S. Kennedy, Claire Redfield o Jill Valentine.
Muchos fans siguen llamando a esta etapa la “esencia clásica” de Resident Evil. Cámaras fijas, pasillos que parecen laberintos y mapas que te hacen perderte… Aquí es cuando Umbrella, Raccoon City y los brotes biológicos se convirtieron en el corazón de la historia de la saga.
Si la primera gran época definió la saga, Resident Evil 4 fue el momento en que Capcom decidió romper su propia fórmula. En una explicación oficial sobre la serie, la compañía cuenta que el equipo apostó por un “cambio total de modelo” porque veía una tendencia a la baja y temía que la marca acabara perdiendo fuerza. El gran giro fue la perspectiva: se pasó a una vista “desde detrás” del personaje y se incorporó un componente de disparo mucho más marcado. El original es de 2005, y su remake de 2023 se presentó como una reimaginación que conservaba el atractivo del juego clásico.
Y sí, salió bien. Muy bien. Resident Evil 4 no solo revitalizó la saga, también influyó muchísimo en los juegos de acción en tercera persona que vinieron después. Fue más dinámico, más directo y más agresivo, pero sin perder del todo el ADN de tensión que había construido la franquicia. Por eso sigue apareciendo en casi cualquier conversación seria sobre los mejores juegos de terror y acción de todos los tiempos.
Después del éxito de Resident Evil 4, Capcom llevó esa idea todavía más lejos. Muchos de los elementos populares de RE4 pasaron a Resident Evil 5, que además introdujo el cooperativo y acabó convirtiéndose en un gran éxito comercial de la serie en su momento.
Eso sí: esta etapa también abrió un debate enorme entre los fans. Para muchos jugadores, Resident Evil estaba ganando espectacularidad, pero alejándose del miedo más puro. La saga seguía vendiendo, seguía siendo enorme, pero ya empezaba a pedir a gritos otra reinvención. Y esa reinvención acabaría llegando…
En 2017 llegó Resident Evil 7: Biohazard, y la saga dio un giro refrescante. Recuperaba la esencia del miedo clásico: exploración, atmósfera tensa, casas inquietantes y sonidos que ponían los pelos de punta. Sin intentar copiar el pasado, RE7 modernizó la experiencia: menos espectáculo gratuito, más angustia y, además, compatible con VR para quien quisiera un horror totalmente inmersivo.
Su secuela, Resident Evil Village, salió el 7 de mayo de 2021 como octava entrega principal. Mantuvo el terror en primera persona pero añadió más acción, variedad de enemigos y un planteamiento jugable más amplio.
El capítulo más reciente es Resident Evil Requiem, lanzado el 27 de febrero de 2026, la última entrega de la saga. Apenas unas semanas después, ya había superado los 6 millones de unidades vendidas, convirtiéndose en el juego que más rápido alcanzó ese hito. Esta nueva etapa también coincide con el 30º aniversario de Resident Evil, celebrado el 22 de marzo de 2026.
Capcom ha encontrado otra mina: rehacer sus clásicos con tecnología actual. Los remakes llegaron sin parar desde hace unos años: Resident Evil 2 en 2019, Resident Evil 3 en 2020, Resident Evil 4 en 2023.
En abril de 2025, Resident Evil 4 remake ya había superado los 10 millones de unidades, y Resident Evil 7 y Resident Evil 2 ya iban por encima de 15 millones, Resident Evil Village superaba los 11 millones y Resident Evil 3 había pasado de 10 millones.
Además de los remakes de RE2, RE3 y RE4, muchos fans sueñan con ver Code: Veronica actualizado. Aunque no tuvo número en el título original y salió primero en Dreamcast, es un juego clave en la historia de la saga: amplía la trama de Chris y Claire y conecta con RE2 y RE3.
Agárrate a tus snacks favs de la gama ElPozo King Upp, que después de leer esto vas a querer toda la energía posible para no despegarte del juego.